martes, 20 de abril de 2010

Formato de los libros

Cuando se consultan catálogos de libros antiguos es posible que los formatos de los libros no vengan expresados en centímetros, aunque cada vez es más habitual que así sea. El bibliófilo que quiera moverse por este mundillo cómodamente, sin estar confundido por tecnicismos, deberá familiarizarse con términos como octavo mayor o cuarto menor. Para entender el porqué de estas palabras hay que saber antes algunas nociones básicas sobre la fabricación de los libros con anterioridad al siglo XIX.

El punto de partida era una hoja de grandes dimensiones en papel de tina (elaborado a partir de una solución acuosa de fibras vegetales), fabricada a mano. El tamaño de esta hoja inicial puede variar según la época y el país, pero en España las dimensiones normales eran de 32 por 44 cm. Esta hoja se dobla para formar un cuaderno o cuadernillo. El formato del libro tenía mucho que ver con el tema del que trate. Los libros de consulta se imprimían en gran formato (Historia, Teología, Derecho, etc.), mientras que las obras literarias se imprimían en un formato más manejable. El práctico libro de bolsillo (en octavo) no es ni mucho menos una invención de nuestros días, sino que se remota a 1501 y es una innovación de Aldo Manuzio para su Ovidio.

Si se publica en la hoja inicial, de las dimensiones indicadas, el formato se llama plano regular o gran folio (propio de mapas y de carteles). Si la hoja se dobla una vez tendremos el folio o infolio (que es por ejemplo el tamaño habitual de los códices medievales). Dos dobleces darán como resultado cuatro hojas cuyo formato se llama cuarto. A continuación el octavo y así sucesivamente. También existen formatos intermedios que abarcan todos los tamaños posibles. Esta es la tabla de correspondencias referidas a la altura del libro (más o menos aproximada), tomada de Bibliofilia:

Gran folio...................más de 40 cm
Folio mayor................de 35 a 40 cm
Folio.........................34 cm
Folio menor................de 30 a 33 cm
Cuarto mayor..............de 27 a 30 cm
Cuarto.......................26 cm
Cuarto menor..............de 23 a 25 cm
Octavo mayor..............de 19 a 22 cm
Octavo.......................18 cm
Octavo menor..............de 14 a 17 cm
Dieciseisavo................12 cm
Treintaidosavo.............8 cm

Como los encuadernadores pueden haber recortado los márgenes lo más fiable será comprobar el número de veces que se ha doblado el papel de tina, lo que puede verse en el número de hojas de cada cuadernillo. Lo normal es que cada cuadernillo esté formado por 8 hojas.

En Francia en 1797 Nicolas-Louis Robert, en colaboración con Saint-Léger Didot, inventa la máquina de fabricación de papel continuo, lo que permite obtener una grandísima diversidad de tamaños que es lo que hace que la clasificación anterior, basada en el papel de tina, se quede obsoleta. Si antes ya había sido complicado establecer una clasificación, porque cada país tenía la suya (el octavo por ejemplo corresponde a 25 cm en Alemania, entre 20 y 28 cm en Italia, 23 cm en el Reino Unido y 16 cm en España), después del papel continuo, y cada vez más, se describen los libros usando centímetros.

Sin embargo, las antiguas denominaciones, más técnicas y en ocasiones algo confusas, son imprescindibles para todos aquellos que quieran moverse por catálogos de libros y publicaciones especializadas.

1 comentario:

  1. Buenos días:

    Soy traductora y he llegado a este blog buscando información sobre distintos formatos de libros. Me gustaría preguntarte si el público general manejaba esos formatos y se refería a ellos con naturalidad. Me explico: en el inglés original de la traducción que tengo entre manos se menciona que "había sobre la mesa un gran quarto [libro]". Esa anotación entre corchetes es de la propia autora y se inscribe en una cita textual del siglo XIX. Me pregunto si debería escribir "cuarto" en castellano o si no tendría ningún sentido para nadie, incluso aunque mantuviese la nota entre corchetes.

    Muchas gracias de antemano por tu ayuda.

    Un saludo,

    Paula ZM

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