sábado, 30 de enero de 2010

Nociones básicas de tasación IV

Tasar un libro no es ponerle simplemente un precio a ese libro. Implica todo un proceso tremendamente complejo en el que prácticamente hay que hacer un estudio monográfico del libro que se quiera tasar. Mediante la tasación se genera una documentación (y un certificado) referente al libro que se utiliza como garantía de su precio final.

Un tasador que haga bien su trabajo sabe que no puede ponerle al libro el primer precio que se le ocurra. Existe un marco legislativo que impide que un procedimiento tan complicado se haga al libre albedrío, una normativa y metodología concreta emitida por el Ministerio de Economía y Hacienda (Orden Ministerial del 30 de noviembre de 1994).

El proceso que se sigue para tasar libros es el Método de Comparación, que consiste en comparar el precio del libro con otros similares, cuyo valor es conocido en el mercado y que es reflejo de transacciones reales. Para comprobar este dato el tasador (librero) recurre a los catálogos y repertorios de precios desde finales del siglo XIX, teniendo en cuenta los índices de revalorización a lo largo del tiempo para la actualización del precio.

Aquí es donde entra en juego Internet, que en muchas ocasiones puede ofrecer esos catálogos o repertorios de precios de libros. Eso es precisamente Iberlibro, y en menor medida las páginas particulares de cada librería con catálogos a disposición de los usuarios. El problema es que no siempre es posible obtener el valor fiable de un libro por esta vía: la información a veces es excesiva, otras escasa, a veces incompleta, otras contradictoria. Por otra parte, no es posible en muchas ocasiones ver imágenes de los libros, lo que dificulta enormemente la comparación, sobre todo en caso de no conocer el lenguaje técnico de la bibliofilia.

Lo más fiable, sin duda, es recurrir a profesionales que tengan experiencia y fiabilidad en el tema. Una vez más tengo que recomendaros a todos aquellos que hayáis pensado alguna vez en tasar un libro la página tasaciondelibros.com, cuyos precios son completamente asequibles. No os fiéis de cualquiera, que en este mundillo hay mucho cuco.

2 comentarios:

  1. Con que el Ministerio de Economía... Yo esa labor se la asignaría al Ministerio de Cultura.

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  2. Ten en cuenta en este caso el libro se entiende más como objeto económico que como recipiente de cultura. Está relacionado, pero lo que interesa es su precio, como si fuera una antigüedad más.

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