jueves, 4 de marzo de 2010

Cuántos Quijotes de 1605 quedan


Quijote de 1605

No puedo dejar pasar por alto una de las últimas entradas de El bibliómano. En este blog se hace referencia a otro blog, jmvalerus, en el que se hace una reflexión sobre el exagerado precio, un millón de dólares, por el que se ha vendido hace unos días el número uno de Action Comics en el que se presentaba Supermán, comparándolo con el precio que hoy en día puede alcanzar una edición del Quijote de 1605. Como el valor de este ejemplar depende en gran medida del número de ejemplares conservados, hace referencia a un grupo de investigación llamado PrinQeps 1605, según el cual existen «14 ejemplares, la mayor parte de ellos más o menos tullidos». Además de un número de ejemplares bastante limitado, las descripciones que existen de estos ejemplares son pobres y superficiales, lo que dificulta enormemente su valoración. Todavía tienen que hacer un segundo censo, en el que tienen planeado duplicar el número de ejemplares, llegando a 28; y un tercer censo, esta vez negativo, que permitirá descartar todos aquellos ejemplares fraudulentos.

No es de extrañar la queja en las descripciones. Y es que esto es todo lo que dice la Biblioteca Nacional de Madrid sobre su ejemplar: «Encuadernación en piel con hierros, cortes y cantos dorados, por Brugalla 1957, dentro de estuche». La Real Academia no es mucho más extensa en su descripción: «Encuadernación en piel con hierros, cantos dorados: “A. Menard, encuadernador…”». Y esto es cuando hay descripción.

Como línea de investigación para la llamada Edición variorum, versión electrónica del Quijote, se han identificado hasta 22 ejemplares. Dos de ellos en la Real Academia Española, en la Hispanic Society of America y en la biblioteca del congreso de Washintong DC. También hay un ejemplar en el British Museum, en la Oxford University, en la Yale University, en la Harvard University, en la Biblioteca de Cataluña, en la Bibliothèque Nationale de France, en la Biblioteca Nacional de Madrid, en la Ohio State University, en la University of Glasgow, en el State Biblioteque de Hamburgo, en la biblioteca Newberry en Chicago o en la colección privada de Javier Krahe.

Es precisamente este último el más reciente ejemplar del que se tiene noticia. En bastante buen estado, fue comprado en 1989 por Javier Krahe, y permanece en la Biblioteca de El Cigarral del Carmen en Toledo. Fue adquirido entonces por 1.800.000 dólares. Habría que ver cuánto puede valer hoy en día ese mismo ejemplar, que sin duda se habrá revalorizado bastante. Pero sobre todo habrá que ver qué superhéroe tiene más valor, si don Quijote o Supermán.

9 comentarios:

  1. El apellido del encuadernador Menard me recuerda a un famoso relato de Borges. ¿Tendrá alguna relación el Menard de Borges con este otro?

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Creo que no tiene nada que ver, simple casualidad. Según creía, Pierre Menard está inspirado en un escritor francés real de cuarta o quinta fila. O eso pensaba yo.

    ResponderEliminar
  3. Amigo Alejandro: acabo de descubrir tu Blog y disfrutar con su lectura de interesantísimos contenidos. Lo seguiré a partir de ahora.

    ¡Enhorabuena!

    Menard fue encuadernador parisino que tuvo que huir de Francia por haber participado en el movimiento de la Comunne de París en 1871. Se instaló en Madrid donde realizó trabajos estupendos, en mi opinión, muy superiores a sus coetáneos españoles. Estilo sobrio, elegante y terminación de altísima calidad y profesionalidad.

    Pienso que hasta sus pieles son mejores que las del resto de encuadernadores de Madrid. Al menos comparando los ejemplares que tengo firmados por Menard con otros de la época.

    Encuadernó, entre otras, la biblioteca del duque del Infantado.

    Emilio Brugalla, por supuesto, es el mejor encuadernador español del siglo XX. Me molesta de su obra que en muchísimas ocasiones, probablemente porque el estado del libro a ello le obligaba, acompañaba el trabajo ligatorio con el lavado del libro. Y lavar un libro es como eliminar de un plumazo toda su historia: vicisitudes, manos por las que pasó...

    ¡Saludos bibliófilos!

    ResponderEliminar
  4. Hola, soy restauradora de documentos, necesito retirar unos cuños de tinta azul de unos libros de los siglos XVIII y XIX, el problema es que no sé que producto aplicar y son cuños de diferentes instituciones, entoces quiero retirar los que no identifican a nuestro centro. Alguien podría Ayudarme? por favor enviar un email a Ana: anitaleo63@gmail.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un restaurador jamás destruye parte del documento, ni las marcas, ni ningún indicio que sirva para rastrearlo, salvo que ese cuño indique que el libro es robado. Si de veras eres restauradora, deja el cuño como está.

      Eliminar
  5. tengo un libro del quijote bastante antiguo. Escrito en castellano, no tiene la casa editora, ni la carpeta. esta algo deteriorado, favor contactar al e mail: evelyn_perez6127@yahoo.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Para que un libro sea valioso, debe tener el nombre del encuadernador, de la imprenta, el año de edición, la ciudad, etc. Si no posee ninguno de estos datos, posiblemente el libro no valga gran cosa. Además no hay que confundir libros antiguos con libros viejos.

      Eliminar
  6. Tengo un libro de Don Quijote editado por José Serra Rabassa, sin año de edición, Administracion Bou de la plaza nueva número 9, entresuelo. Barcelona.
    Alguien podría decirme algo.
    Gracias

    ResponderEliminar
  7. Tengo un libro de Don Quijote editado por José Serra Rabassa, sin año de edición, Administracion Bou de la plaza nueva número 9, entresuelo. Barcelona.
    Alguien podría decirme algo.
    Gracias

    ResponderEliminar